En la Noche Europea de los Investigadores se invita a descubrir, de forma práctica y divertida, uno de los órganos más fascinantes del cuerpo humano: el cerebro. Es una actividad participativa dirigida tanto a niños y jóvenes como a los adultos que los acompañan, porque nunca es demasiado pronto —ni demasiado tarde— para poner a prueba la mente y descubrir de lo que es capaz.
A través de retos interactivos y juegos basados en principios de la neurociencia, los participantes experimentan cómo funciona el cerebro mientras ponen a prueba diferentes capacidades cognitivas: la atención, la memoria, el razonamiento, la velocidad de procesamiento, la flexibilidad mental, la coordinación y las habilidades visuoespaciales, descubriendo además estrategias para potenciarlas mediante el entrenamiento.
Los asistentes comprueban que el cerebro es un órgano extraordinariamente plástico, capaz de adaptarse, aprender y mejorar con la práctica, a través de actividades dinámicas para fortalecer la concentración, desarrollar estrategias de resolución de problemas, mejorar el cálculo mental, aumentar la rapidez para tomar decisiones y perfeccionar la coordinación entre percepción y movimiento.
Durante la actividad, investigadores especializados explican de forma cercana qué ocurre en el cerebro cuando se aprende, cómo se crean nuevas conexiones neuronales y por qué entrenar las capacidades cognitivas puede contribuir a mantener un cerebro más eficiente y resiliente a lo largo de la vida. El taller acerca la investigación en neurociencia a la sociedad y despierta la curiosidad científica de participantes de todas las edades, combinando ciencia, juego y aprendizaje.
Un taller que explica qué es la biología sintética a través de un juego. Mediante el dibujo y la creatividad, los participantes ayudan a crear los elementos necesarios para que una célula funcione, poniendo a prueba su imaginación para superar el reto de crear una 'célula Frankenstein'.
El taller explora el funcionamiento de la retina, la parte del ojo que permite ver, poniendo a los participantes en la piel de quienes viven con enfermedades visuales. Comienza con una introducción sobre cómo está formada la retina y cómo hace posible que percibamos imágenes, e incluye información sobre la retinosis pigmentaria, una enfermedad ocular que produce ceguera, y las investigaciones para frenar su progreso.
La actividad incluye varias estaciones interactivas: juegos y tareas cotidianas usando gafas especiales que simulan distintos tipos de visión (visión en túnel, ceguera, cataratas o daltonismo); la reconstrucción de una retina mediante un puzle; el reto de ordenar colores por tonalidades en distintas condiciones de visión (Test de Farnsworth); y un viaje al interior del ojo en 3D con modelos tridimensionales para descubrir las células que hacen posible la visión.
Cazadores de Proteínas convierte a los niños en científicos que resuelven un misterio molecular. Con imanes "capturan" vesículas, hacen lavados simplificados y separan mezclas para hallar pistas ocultas en forma de proteínas, aprendiendo sobre biomarcadores e identificación proteica jugando. Los participantes descubren cómo los laboratorios automatizan estos procesos con robótica.
Con LAMI y OSCI, el taller comienza con una breve charla sobre el flujo sanguíneo laminar y oscilatorio y su papel en la aterosclerosis. Después, quienes participan juegan a un cuestionario ganando piezas para construir su máquina de flujo, y ven una demostración con equipo de laboratorio simplificado, colorante y purpurina para visualizar los patrones.
Fabricar materiales pequeños, o nanomateriales, es una parte fundamental de los desarrollos tecnológicos actuales. La actividad muestra cómo la nanofabricación de los materiales se parece mucho a la cocina: hace falta conseguir los ingredientes necesarios, pesar, cortar, mezclar, agitar, calentar, etc.
Los participantes descubrirán qué se hace para fabricar los elementos magnéticos que se espera que formen parte de la tecnología del futuro, poniéndose el delantal para "cocinar materiales" en un laboratorio de la Universidad Complutense.
Este taller acerca al público un avance biomédico revolucionario: las moléculas reclutadoras de anticuerpos, un nuevo concepto de inmunoterapia que se puede diseñar a medida para luchar contra el cáncer y las infecciones. En la actividad se utilizarán maquetas y materiales pedagógicos que permitirán a los asistentes comprender de forma adaptada y muy visual cómo se preparan en el laboratorio y cómo funcionan estas moléculas.
Celebrado en el Antiguo Hospital de Antezana, primer hospital universitario de España y actual museo de la Medicina del Siglo de Oro, el taller conecta el legado médico y humanista con los nuevos avances en investigación biomédica que se realizan en la Universidad de Alcalá.