Aire es una invitación a dejarse llevar por lo invisible: una experiencia inmersiva para la primera infancia que invita al bebé y a su familia a adentrarse en un paisaje sensible construido a partir del movimiento, la materia, el sonido y la luz.
El público recorre libremente cinco áreas del espacio escénico que revelan diferentes formas del aire: la corriente, que mueve y hace volar; la respiración, que hincha y transforma; la ráfaga, que genera sonidos; la burbuja, que protege y contiene; y la caída, que dibuja trayectorias lentas e inesperadas. Telas que danzan, cuerpos que respiran, objetos flotantes, materiales ligeros y paisajes sonoros en constante transformación invitan a los niños a explorar, imaginar y descubrir con todos los sentidos.
En este universo poético, lo que no se ve toma forma: el aire acontece memoria, sueño y posibilidad, un elemento que nos acompaña desde el primer instante de vida.
Un ambiente de activación del aprendizaje con variados y atractivos recursos para seguir descubriendo y disfrutando de la arquitectura con el apoyo de un educador o una educadora. Se trata de un espacio familiar de libre acceso con libros de consulta, juegos y materiales sorprendentes para experimentar, explorar, jugar y aprender.
La actividad se enmarca en el contexto de la Capital Mundial de la Arquitectura Barcelona 2026.
Món Univers es una experiencia inmersiva para niños de 0 a 3 años que abre una ventana hacia el infinito: un espacio donde la luz, el movimiento, las proyecciones y el sonido se fusionan para invitar a los más pequeños a emprender un primer viaje entre estrellas, planetas y constelaciones.
Cada paso es un descubrimiento, cada mirada una pregunta, cada rincón una oportunidad para imaginar. Sin prisas, siguiendo su propio ritmo, los niños exploran el universo de manera libre, vivencial y participativa, convirtiéndose en protagonistas de su propia aventura cósmica.
A través de una instalación inmersiva y de una propuesta visual delicada y sostenible, Món Univers transforma el conocimiento en emoción y el aprendizaje en experiencia.
Aprendemos los colores y bailamos es una instalación audiovisual con discoteca final, recomendada de 1 a 4 años: un viaje al universo cromático donde se aprende a mezclar y a explorar de qué color son los habitantes de la tierra, y qué alegría, sentimiento o vínculo pueden transmitir los colores.
Las instalaciones de L'autèntica parten de una filosofía basada en la experiencia corporal y sensible, en la que el infante es el único protagonista del viaje lúdico e imaginario: no hay adultos que guíen el proceso, sino que niños y acompañantes interactúan entre sí, con el espacio y con lo que va sucediendo, favoreciendo un descubrimiento personal, abierto y no normativo.