Taller familiar para parar, respirar, crear y disfrutar juntos. Explora técnicas de relajación y expresión creativa con propuestas sencillas y participativas, para conectar con los demás, estimular la creatividad y descubrir nuevas formas de relajarse y expresarse. Cada niño o niña debe ir acompañado de una persona adulta.
Taller familiar del programa Día de Muertos 2026 para celebrar la memoria de las mascotas. Cada familia construye un altar inspirado en las antiguas tradiciones mexicanas para honrar a sus compañeros animales.
Se conoce el significado de los xoloitzcuintles, los perros sagrados de la cosmovisión mesoamericana, considerados psicopompos: seres que acompañaban a las almas en su viaje al más allá.
Se utilizan elementos tradicionales del Día de Muertos, se comparten relatos y se reflexiona sobre el vínculo entre humanos y animales. Lo imparte Daniela Flores Magón, fundadora y directora de Enraizarte.
Anónimo es un espacio para jóvenes donde arte, creación y participación se unen para imaginar nuevas formas de relacionarse con el museo. Cada mes, el grupo se encuentra en el museo para imaginar, diseñar y desarrollar propuestas vinculadas tanto a las colecciones y exposiciones del Thyssen como a sus propias inquietudes, experiencias e intereses.
El grupo explora cómo nacen las exposiciones: cómo se construyen sus relatos, cómo se seleccionan las obras y qué decisiones hay detrás de cada propuesta, con el objetivo de generar herramientas y conocimientos que puedan llevarse más allá del museo.
Anónimo se materializa a partir de las decisiones que toma el grupo a lo largo del proceso, por lo que sus resultados —fotografías, dibujos, textos, imágenes y otros materiales— cambian y evolucionan constantemente, y cada participante contribuye a dar forma a la propuesta colectiva.
Un espacio dedicado al juego, el arte y la experimentación compartida entre niños, niñas y adultos, diseñado por Cazapeonzas, con actividades gratuitas para acercar el arte a las familias de forma participativa y lúdica.
En octubre, el taller Mi cajita de sueños invita a transformar cajas de cerillas en diminutos mundos de luz y sombras. En noviembre, Metamorfosis propone adentrarse en un bosque para observar, escuchar, explorar y crear una máscara a partir de elementos naturales. Todas las sesiones cuentan con intérprete de lengua de signos española.
Un taller creado por el artista Albert Potrony invita a imaginar y crear paisajes comunes a partir del propio cuerpo, en relación con los elementos escultóricos de Artefacto, un dispositivo móvil a medio camino entre la instalación artística y el recurso pedagógico.
El taller combina piezas geométricas rígidas con elementos blandos y flexibles para conectar los cuerpos de los participantes entre sí y transformar el espacio, a través de una exploración individual y colectiva de disciplinas como la instalación y la performance.
Albert Potrony es un artista multidisciplinar nacido en Cataluña y residente en Reino Unido que utiliza la escultura, la instalación y la acción para investigar sobre procesos artísticos participativos, y ha expuesto en la Tate, la Serpentine Galleries y la Whitechapel Gallery, entre otras.
¿Y si pudiéramos construir una ciudad a nuestra medida? ¿Cómo sería el lugar donde nos gustaría vivir, jugar, encontrarnos y compartir? En este taller se construye colectivamente una ciudad imaginaria utilizando las piezas pequeñas de Criaturas Infinitas, dando forma a sus casas, parques, plazas, calles y habitantes, inventando espacios que respondan a las necesidades, deseos e ideas de quienes la habitan.
A medida que la ciudad crece, se plantean preguntas: ¿Quién construye las ciudades? ¿Quién decide cómo son? ¿Qué lugares utilizamos y cuáles echamos en falta? ¿Hay espacios para todos? ¿Qué nos gustaría cambiar o inventar?
Un taller para imaginar, construir y transformar juntos una ciudad más amable, más divertida y más nuestra.
Una propuesta que parte de un cuaderno de exploración y registro con páginas por completar. Los participantes se detienen en lo que ocurre en el parque para dibujar, anotar y coleccionar pequeñas observaciones.
Página a página, el cuaderno se convierte en una guía para mirar con atención, transformar lo observado en imágenes o palabras y reunir las aportaciones en una memoria compartida del otoño.